La posibilidad de que la pelota profesional venezolana realice partidos de pretemporada en Panamá, fue uno de los temas durante la reunión de dueños de equipos de la Liga de Béisbol Profesional de Venezuela, según dijeron algunos medios panameños hace un par de semanas.
La situación económica y, principalmente, política, en el hermano país suramericano, aparentemente han obligado a los dirigentes de la pelota venezolana mirar hacia otros países, buscando con ello quizás un nuevo mercado que no los obligue a tomar medidas drásticas, como podría ser la cancelación de la temporada.
Realmente trasladar todo un espectáculo netamente venezolano hacia otras tierras no sea la mejor solución, pero quizás se estén jugando otros aspectos que hasta ahora no son visibles o públicos. Uno de ellos, y esto es especulando, el significativo número de venezolanos que han llegado a Panamá en los últimos tres años aproximadamente.
Esto, unido al hecho de que empresarios de la pelota profesional panameña han prometido una tercera temporada este año, podrían ser signos importantes para el aún esperado despegue de esta actividad en tierras istmeñas.
Definitivamente que son dos torneos totalmente diferentes y, además, lo de la Liga Venezolana de ser cierto lo mencionado por los medios, apenas sería un experimento. En cuanto al torneo panameño, como dije, buscando asentarse en su tercera temporada.
Pero como señalé en párrafos anteriores, la posibilidad de que se juegue pelota profesional venezolana en Panamá me suena muy interesante, sobre todo si alguno de sus equipos llega a fichar a algún pelotero local, detalle que también mejoraría los momios en cuanto al interés que le prestara el fanático panameño.
A nuestro parecer el béisbol panameño en términos generales debe hacer cosas diferentes para nuevamente llevar al fanático a los estadios, además de, necesariamente, hacer ver a los dirigentes de que es hora que jueguen en una sola dirección y no contra la corriente, como lo han venido haciendo en los dos últimos años.
Insisto, la posibilidad de que los panameños podamos ver pelota profesional vale es una tremenda idea, quizás el puntillazo que necesita la pelota local profesional para arrancar; claro, siempre y cuando sus dirigentes sepan capitalizarlo.