Mostrando entradas con la etiqueta beisbol nacional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta beisbol nacional. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de junio de 2013

El formato del béisbol ¿debe cambiarse?

Esa es la afirmación que han señalado algunos dirigentes de la pelota local. Algunos de ellos, como el presidente de la Federación de Béisbol, Wigberto Quintero, han señalado que es necesario que la pelota panameña cambie totalmente su formato; es decir, que de una vez por todas sea profesional.

La verdad es que desde hace algún tiempo, posiblemente desde mediados de los años 90, el béisbol panameño se desarrolla en dos aguas, debido a que hay peloteros que son CONTRATADOS por sumas realmente significativas y otros, que apenas si llegan a cobrar un par de reales.

Esto ha llevado a que algunos de estos jugadores sientan la necesidad de crear una asociación, que vele por sus intereses y que obligue a que no solamente haya un tope salarial hacia arriba sino también hacia abajo.

Es decir, que no solamente se reglamente cuál podría ser la cantidad máxima que podría pagársele a un pelotero, determinación que se tomó para que la brecha entre los equipos “ricos” y los “pobres” no fuera tan grande, sino también la mínima, para que las Ligas contratantes no se gasten todo el presupuesto en unos pocos peloteros.

Pero la situación a tratar, a nuestro parecer, es mucho más profunda que solo mirar el renglón de contrataciones. Y es que el éxito del béisbol panameño ha sido siempre el regionalismo que ha existido en torno a él; la pasión que han puesto fanáticos y aficionados por respaldar a sus respectivos equipos, buscando con ello impregnarle un poco de “fuerza espiritual” que los lleve al triunfo, a ganar el título. Y quien no quiera verlo de esta forma, en nuestra opinión, fracasará.

Es por ello que es necesario que quienes abaniquen la idea de cambiar el formato de los torneos nacionales, deben primero sentarse y analizar dos aspectos. El primero, que existe la necesidad de que se sienten a valorar todos los hechos, a favor y en contra, que podrían producirse de, en efecto, cambiarlo.

Pero, no hablamos de cuatro gatos sino de toda una comisión, integrada por ex peloteros, técnicos, periodistas y dirigentes, entre otros, que valoren todos los aspectos, por más singular que fuera, porque estamos hablando de la decisión que podría cambiar para siempre la forma como hemos visto nuestro máximo torneo de pelota en los últimos 70 años.

También es imprescindible, y aquí el segundo aspecto a tomar en cuenta, que mientras esta situación se analice, como se haría para una Constituyente, por ejemplo, se mantenga el status quo, pero con reglas claras y formatos atractivos.

Actualmente el béisbol panameño se juega con reglas, por ejemplo, la de contrataciones, que son criticadas hasta por los mismos dirigentes que la aprobaron, y qué decir del formato pasado, que casi arruina todo lo que se ha trabajado en los últimos años. Por suerte, Bocas del Toro y Chiriquí pusieron el helado, el pastel y la fiesta de cumpleaños para cerrar satisfactoriamente.

Otro detalle que no hay que olvidar es el nivel técnico, un aspecto que debe estar presente tanto en lo que hoy se hace, como en lo que se pretendiera hacer. Un nivel que ha sido cuestionado en el pasado, pero sobre todo en éste, donde por primera vez no jugaron peloteros extranjeros tras casi cinco años de hacerlo.

Realmente habrá mucha tela que cortar, tanto si en verdad se toma en serio cambiar el formato como si mantienen el actual, en torno al nivel de juego que se está dando en nuestros torneos. Es por ello que, sobre este tema, seguiremos conversando. 

martes, 4 de junio de 2013

Béisbol vale en Panamá

La posibilidad de que la pelota profesional venezolana realice partidos de pretemporada en Panamá, fue uno de los temas durante la reunión de dueños de equipos de la Liga de Béisbol Profesional de Venezuela, según dijeron algunos medios panameños hace un par de semanas.

La situación económica y, principalmente, política, en el hermano país suramericano, aparentemente han obligado a los dirigentes de la pelota venezolana mirar hacia otros países, buscando con ello quizás un nuevo mercado que no los obligue a tomar medidas drásticas, como podría ser la cancelación de la temporada.

Realmente trasladar todo un espectáculo netamente venezolano hacia otras tierras no sea la mejor solución, pero quizás se estén jugando otros aspectos que hasta ahora no son visibles o públicos. Uno de ellos, y esto es especulando, el significativo número de venezolanos que han llegado a Panamá en los últimos tres años aproximadamente.

Esto, unido al hecho de que empresarios de la pelota profesional panameña han prometido una tercera temporada este año, podrían ser signos importantes para el aún esperado despegue de esta actividad en tierras istmeñas.

Definitivamente que son dos torneos totalmente diferentes y, además, lo de la Liga Venezolana de ser cierto lo mencionado por los medios, apenas sería un experimento. En  cuanto al torneo panameño, como dije, buscando asentarse en su tercera temporada.

Pero como señalé en párrafos anteriores, la posibilidad de que se juegue pelota profesional venezolana en Panamá me suena muy interesante, sobre todo si alguno de sus equipos llega a fichar a algún pelotero local, detalle que también mejoraría los momios en cuanto al interés que le prestara el fanático panameño.

A nuestro parecer el béisbol panameño en términos generales debe hacer cosas diferentes para nuevamente llevar al fanático a los estadios, además de, necesariamente, hacer ver a los dirigentes de que es hora que jueguen en una sola dirección y no contra la corriente, como lo han venido haciendo en los dos últimos años.

Insisto, la posibilidad de que los panameños podamos ver pelota profesional vale es una tremenda idea, quizás el puntillazo que necesita la pelota local profesional para arrancar; claro, siempre y cuando sus dirigentes sepan capitalizarlo.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

La eliminatoria del Clásico va tomando forma

La actividad en torno a la eliminatoria del Clásico Mundial de Béisbol, que se desarrollará en Panamá en la tercera semana de noviembre próximo, va tomando forma tras varias semanas de poco movimiento entre las organizaciones que tienen que ver con su realización.

Se conoció, aunque no ha sido confirmado de manera oficial, que para el desarrollo de la competición eliminatoria, además del estadio Rod Carew, en Cerro Patacón, también se tiene pensado utilizar el Omar Torrijos, de la ciudad de Santiago.

La intención tiene dos aristas, una económica y otra de logística, según informaron. La primera tiene el propósito de aglutinar a los fanáticos del interior del país, principalmente de la región central, que por razones obvias no podrán trasladarse a la ciudad capital; y la otra, es que noviembre es un mes muy lluvioso, por lo que siempre es bueno contar con una instalación alternativa.

Por otro lado, la prensa deportiva local ha informado que la novena panameña, que será dirigida por el ex grandes ligas Roberto Kelly, tiene como sus primeras figuras confirmadas a Carlos Lee, primera base de los Marlins de Miami; Rubén Tejada, paracorto de los Mets, así como al relevista Manuel Acosta, también de los Mets, y Randall Delgado, serpentinero de los Bravos de Atlanta.

No obstante, todavía hay un hilo de duda sobre la participación de Delgado, toda vez que se tiene planificado que el diestro santeño participe en el béisbol profesional dominicano. Se habla de la posibilidad de que vaya al principio o al final del torneo caribeño, dejando abierta su participación con Panamá, pero hasta ahora no hay nada definitivo.

También se espera que se logre la participación del zurdo Bruce Chen, de los Reales de Kansas City, y de Carlos Ruiz, receptor de Filadelfia, así como de otras figuras panameñas en las ligas menores. Sobre  el serpentinero capitalino es muy posible que no reciba el permiso por la agobiante temporada que ha tenido y, en cuanto al máscara chiricano, se ignora si tomará un descanso después de cumplir la mejor de sus campañas en las Mayores, con todo y lesión.

En cuanto a los equipos que vendrán a la eliminatoria: Nicaragua, Colombia y Brasil no es mucho de lo que se conoce, sobre todo de los brasileños, aunque algunas informaciones sueltas indican que están esperando a que culmine el mes de septiembre para empezar de lleno su preparación, teniendo en cuenta que, al igual que Panamá, cuentan con peloteros en la pelota profesional estadounidense.

Nicaragua fue la primera en iniciar su preparación, cuando en junio pasado realizó una serie de cinco partidos con la selección de Cuba. Se dice que realizarán otra serie similar con el trabuco caribeño, pero ésta se efectuará en La Habana y con un equipo pinolero reforzado. Como ha sido costumbre en los últimos años, el “Presidente” Denis Martínez será el manager.

Sobre los colombianos, los medios de prensa locales, sobre todo los de la Editorial Panamá América, publicaron una entrevista con el presidente de la Federación de Béisbol, quien también está a la espera de sus “caballos” de las Ligas Mayores, como José Quintana y Julio Teherán, entre otros, para tener una real opción de clasificarse en el Clásico.

En síntesis, la serie eliminatoria va tomando forma y como quiera que Panamá es el equipo anfitrión, muchos esperan que sus opciones de pasar a la siguiente fase sean una realidad y no quede como un equipo más, como aconteció en el Mundial, donde también fuimos los dueños de casa.

viernes, 18 de noviembre de 2011

La pelota profesional cumple su primer mes

El béisbol profesional cumplirá dentro de pocos días un mes de actividad en Panamá. La vuelta a nuestro país de la pelota profesional no ha sido fácil; no obstante, un grupo de entusiastas empresarios, incluyendo al ex grandes ligas Olmedo Sáenz y al aún grandes ligas Carlos Lee, pusieron manos a las obras e hicieron lo que una vez se pensó no sería posible, después de la amarga experiencia de hace diez años.

Los resultados técnicos aparentemente han sido buenos, con la llegada de una pléyade de peloteros extranjeros, la mayoría de ellos de la pelota pequeña de los Estados Unidos, no así los económicos, debido a la apatía de los fanáticos panameños por asistir al estadio.

Al cumplirse un mes de actividad, algunos “expertos” y otros más que todo entusiastas se han puesto a la tarea de analizar las posibles causas de esta apatía, siendo la principal de ellas que ninguno de los equipos representa realmente a alguna de nuestras provincias, factor que ha sido clave en el éxito de los campeonatos nacionales mayores.

Otros aducen que los nombres de los equipos (Roneros, Caballos, Diablicos, Diablos Rojos) no han sido los más aptos para atraer a ese fanático, que si bien es cierto está ávido de ver buen béisbol, también lo es el hecho de que desee “participar” más activamente en cada uno de los encuentros, identificándose con alguna de las novenas participantes.

Lo cierto es que en una aventura tan arriesgada como esta, definitivamente que los resultados exitosos no podrían ser evaluados, a nuestro parecer, en su primer año de trabajo.

Ninguno de los campeonatos nacionales, ni el Mayor ni mucho menos el Juvenil, se afianzaron desde su primera temporada, sobre todo este último que tuvo un gran impulso debido a las transmisiones radiales casi diez años después que fuera iniciado.

Ahora bien, los empresarios del Probeis de hoy contaron desde sus inicios con un handicap importante que no tuvieron los inversionistas del Probeis de ayer, y es el de contar con cuatro estadios para su desarrollo.

La posibilidad de que Panamá fuera el anfitrión del último campeonato mundial de béisbol mayor de la IBAF, celebrado en octubre pasado, abrió las puertas para que se acondicionaran cuatro coliseos de pelota al más alto nivel, principalmente tres de ellos, y hoy se cuente con unas instalaciones apropiadas y aprobadas por la Major League Baseball, lo que posibilita la actuación de peloteros del programa de fincas de esa organización estadounidense.

En el pasado solo se contó con el estadio capitalino Rod Carew y, en un fin de semana, con el Kenny Serracín de la ciudad de David. Hoy, están los coliseos Rico Cedeño, de Chitré; José Remón Cantera, de Aguadulce; y Omar Torrijos, de Veraguas; además del capitalino.

Este hecho indudablemente será una premisa importante para la consolidación del torneo profesional en Panamá, como también lo será las decisiones que se tomen por parte de la Federación Panameña de Béisbol con respecto al campeonato nacional mayor, y la posibilidad de que se cuente o no con peloteros extranjeros, como se ha hecho en los últimos cuatro o cinco años.

Y esto lo señalo porque bien podría darse el hecho de que el torneo nacional mayor, fuera el principio de lo que podría ser la pelota profesional panameña, en una época como la del verano en la que no hay que luchar contra el dios pluvioso para realizar partidos.

Pero a decir verdad, es que hay que dejar que la pelota ruede, porque aún falta mucho camino por recorrer en esta dirección y, según los organizadores, está satisfechos con los resultados obtenidos hasta ahora, aunque definitivamente no en el renglón económico.

martes, 10 de mayo de 2011

El Nacional de Beisbol en su recta final

Los equipos de Los Santos y Bocas del Toro iniciaron el lunes 9 la última fase del campeonato nacional mayor, confirmando el buen momento por el que pasan ambas novenas debido más que nada a las oportunas inversiones que realizaron sus respectivas directivas provinciales. Atrás quedaron el equipo campeón, Panamá Metro, y los de Herrera y Chiriquí, también favoritos para estar en esta fase.

Pero lejos de hablar del torneo que está en sus últimos encuentros, nos queremos referir a la organización de todo un campeonato y lo que tendrá que realizar la junta directiva de la FEDEBEIS, que se estrenó este año en estas lides, para tratar de que el máximo torneo de pelota panameño no se les vaya de la mano y con ello, se desvanezca el éxito que ha tenido en los últimos años, tanto en asistencia como en ingresos por taquillas.

Una de los primeros aspectos será reglamentar el pase de los jugadores, que esta temporada se pasó por alto en una salomónica decisión para no quedar enredados en los cascos de los caballos. Las exigencias y diferencias de los presidentes de ligas en este aspecto era de tal magnitud, que no creo que los directivos del béisbol panameño llegaron a entender alguna vez de lo que se trataba.

El próximo año se entiende que mucho de los peloteros que se fueron de sus respectivas provincias tras lograr una mejor oferta de trabajo en otra provincia, tendrán que volver, a menos que se dicte o se decida otra cosa. En ese renglón están el colonense Earl Agnoly y el capitalino Gilberto Méndez, ambos militando en la novena de Los Santos.

Otro aspecto que tendrá que decidir la dirigencia del béisbol es la estructura del calendario, ya que el de esta temporada comprobó que no dio resultado y que quizás lo más viable es seguir utilizando la fórmula de otros años, cuando al final de la Serie de Cuatro, se realiza una serie particular entre los clasificados.
La fórmula utilizada este año, en el que los cuatro clasificados jugaban entre sí, demostró una vez más que ocurre cuando un equipo clasifica mucho antes que los otros y cuando otro queda rezagado en la primera de cambio: se pierde un gran entusiasmo y con ello una gran fanaticada en los estadios.

Finalmente, otro aspecto que tendrá que analizarse es el calendario de juego porque para algunos fue muy largo y coincidió con la época lluviosa en el país. Lo cierto es que para que el béisbol mejore los peloteros necesitan jugar mucho más de lo que hasta ahora lo hacen. Es decir, los jugadores necesitan más turnos al bate y los lanzadores mucho más episodios.

En ese sentido, sería sensato analizar si será necesario iniciar el torneo mucho antes de lo acostumbrado, es decir en el mes de enero, o realizar otro torneo algunos meses después de realizado el Nacional Mayor, siempre con la intención de mejorar nuestra pelota.

El torneo aún no ha finalizado, pero será necesario que desde ya se empiecen a analizar las situaciones del próximo campeonato. Todo por el bien del béisbol, el deporte número uno de los panameños.