miércoles, 11 de abril de 2012

“Rokie” Tejada, aprovechando la oportunidad

NUEVA YORK - La presencia de Rubén Tejada no es nada nuevo para los Mets ni para los aficionados de Nueva York. El panameño de 22 años debutó en Grandes Ligas en el 2010 y en el 2011 jugó en 96 partidos con el equipo grande.


En muchos de ellos reemplazaba a José Reyes en el campo corto mientras el dominicano se encontraba lesionado. La única diferencia ahora es que la sustitución es permanente.


Así lo ve Tejada, quien, aunque tiene unos zapatos grandes que llenar, asegura que no siente más presión y que no está haciendo las cosas de manera diferente ahora que se le ha encomendado reemplazar como titular a Reyes, con quien mantiene comunicación y a quien considera uno de sus mejores amigos.


"Al contrario. Es lo mismo", manifestó Tejada en una rueda de prensa con los medios de habla hispana en el Citi Field. "Más contento porque se está dando la oportunidad, se está dando la confianza, que es lo que se ha estado buscando durante todos estos años.

Me he ganado, gracias a Dios, la confianza. Estoy listo para afrontar el reto y salir adelante en esta larga temporada". En los primeros cinco partidos de la campaña, Tejada ha estado a la altura del reto.



Está bateando para .353 y en el último juego de la serie de los Mets contra los Bravos conectó cuatro hits. Dicho rendimiento es muy alentador para Tejada, quien dice que ha puesto énfasis en pulirse como bateador.

"El primer año no tuve un buen año a la ofensiva", dijo. "He trabajado bastante en eso y se están viendo buenos resultados. Espero seguir trabajando en eso y seguir mejorando día a día y seguir mejorando también lo que es defensa. Uno nunca termina de aprender, siempre hay que tratar de mejorar pequeñas cosas que al final van a hacer mucha diferencia".

De sus 17 turnos al bate, 15 han sido como primer bate, puesto que Tejada ha ocupado en el lineup ante la ausencia del boricua Andrés Torres, quien se lesionó en el primer partido de la temporada.

Tejada ha cumplido de manera sobresaliente con ese cargo, ya que registra porcentaje de embasarse de .476, pero asegura que no tiene preferencia en cuanto a su puesto en el orden ofensivo.

"El octavo y el primer bate, para mí, es lo mismo", dijo Tejada. "Igual hay que tratar de estar en base, tratar de llevar al pitcher a varios pitcheos, tratar de que el equipo vea la manera en que el pitcher está tirando. Para mí es lo mismo. Tengo la misma concentración, el mismo approach en el home, sea octavo o primero. Pienso yo que eso es lo que ha sido la clave. Me siento igual, me siento tranquilo igual como primer bate u octavo".


Al inicio de los entrenamientos primaverales, el mánager Terry Collins se expresó decepcionado de que Tejada no se había reportado temprano para comenzar a trabajar y cuestionó si el joven comprendía la "urgencia" de la situación.



Pero juzgando por los comentarios de Collins ahora, con su desempeño Tejada parece haber despejado cualquier duda que el capataz haya tenido acerca de la dedicación o capacidad del panameño. "Está jugando muy bien de ambos lados de la pelota", dijo Collins.



"Se está desenvolviendo muy bien como primer bate. Le está tirando a buenos lanzamientos, está trabajando la cuenta y se está embasando. En cuanto a la defensa, dudo que en su caso llegue a ser un problema, ya que es un defensor muy sólido".



En el 2011 Tejada, quien firmó con los Mets a los 16 años de de edad, bateó para .284. Aunque no hay duda de que le gustaría mejorar esa cifra, Tejada dice no tener metas tan específicas para lo que espera sea su primera temporada completa en Grandes Ligas.



"No me gusta pensar en números, sino trabajar y hacer las cosas bien y los números van a estar buenos", dijo. "Lo principal es mantenerme saludable. Pienso yo que es la clave de esto".



Y aunque Reyes ya forma parte del pasado de los Mets, Tejada aún tiene muy presente lo bien que el quisqueyano se ha portado con él. "Hay que agradecerle el apoyo que me ha brindado desde que subí aquí", dijo. "Me dio una buena bienvenida y me apoyó en todo momento."

jueves, 15 de marzo de 2012

Serie del Caribe con modificaciones

La Serie del Caribe tendrá sus modificaciones a partir de 2013, buscando con ello mejorar un espectáculo que ha caído en todos los aspectos.


Según los cables y diario internacionales, las modificaciones incluirán una breve eliminatoria, de la que surgirán dos semifinales y una final a un sólo partido, ya sea con cuatro equipos como en la actualidad (México, Venezuela, República Dominica y Puerto Rico) o con seis como se plantea.


“Es casi un hecho que acudan también Corea del Sur y un sexto” equipo, dijo Grasso Vecchio. Ese sexto equipo podría ser Cuba, pero si no acepta se invitará a Holanda, Curazao o Italia, de acuerdo con el directivo.


El nuevo esquema incluirá una primera ronda de tres días, en caso de participar únicamente los cuatro equipos actuales, y a continuación en las semifinales jugaría el primero contra el cuarto y el segundo contra el tercero para que los dos vencedores jueguen la final.


Dirigentes de la Confederación de Beisbol del Caribe tienen planeado visitar Cuba este fin de semana, de donde esperan salir con la garantía de que la isla regresará a la Serie del Caribe, según el diario.


El nuevo formato busca darle un mayor brillo al torneo, en cuyas últimas dos ediciones los campeones conquistaron el título sin jugar.


La Serie del Caribe se fundó en 1949 y el béisbol cubano fue de los máximos ganadores al lograr siete de los 12 torneos en los que intervino, junto con Puerto Rico, Panamá y Venezuela, hasta su retirada en 1960.


En una segunda etapa, la Serie, que se inició en 1970 sin Cuba ni Panamá, tiene como máximo ganador a República Dominicana con 19 títulos, seguido de Puerto Rico con 10, Venezuela con siete y México con seis.

La Serie del Caribe y su encrucijada

Los dirigentes de la Serie del Caribe de béisbol están que se jalan de los cabellos. El poco atractivo que ha tenido la serie en sus últimos años, los tiene hilvanando una serie de alternativas para darle un giro de 180 grados, que favorezcan sus intereses económicos.

República Dominicana pese a ser anfitrión en 2012 y considerarse uno de los favoritos del torneo, expectativas que cumplió al conquistar el título, no llenó los estadios como tenían previsto los organizadores, situación que llevó una vez más a los máximos dirigentes de la pelota caribeña a llevarse las manos a la cabeza.

Durante la Serie, los comentaristas especializados de ESPN dieron a conocer su inquietud al respecto y señalaron que era obligante hacer algunos cambios en la estructura del torneo, para hacerlo más atractivo y para que no ocurriera lo que se registró en la última edición, donde Dominicana se coronó faltando aún dos fechas por jugar.

La idea es que después de las dos vueltas de la fase regular, entre las representaciones de Dominicana, Puerto Rico, México y Venezuela, haya una fase final, en la que las dos mejores novenas disputen el título al mejor de siete partidos.

Es decir, que el campeón busque el banderín hasta la última fecha posible y no como ahora que, como expliqué, los dominicanos alzaron el trofeo y el torneo aún no culminaba.

También se ha hablado de la posibilidad de que las sedes de la Serie del Caribe cuenten con dos equipos en el torneo, y dos más por el país que logre coronarse. Una idea que no es de las más acogidas.

No obstante, el asunto va un poco más allá. No es un secreto que los equipos caribeños han estado perdiendo dinero desde hace mucho tiempo, lo que obligó a muchas franquicias a desaparecer o a mantenerse inactiva por algunas temporadas, con excepción de México, y que se escogiera por un tiempo a la ciudad de Miami como sede permanente de la Serie del Caribe.

Aunado a ello, hoy día son muy pocos los peloteros de grandes ligas que están participando en sus respectivos países como en épocas anteriores, cuando no era extraño ver a los dominicanos David Ortiz, Vladimir Guerrero y Robinson Canó, por mencionar solo a unos, vestir la camiseta de sus respectivos equipos en Quisqueya.

Situación que bajó considerablemente el nivel de entusiasmo de los fanáticos que, con mucho orgullo, vestían las camisetas de sus amores con los nombres de sus héroes deportivos.

Sin duda, el mejorar la estructura del campeonato sería una alternativa saludable, pero el problema económico de la organización es mucho más profundo y en esa dirección, quizás el aumentar el número de equipos ayudaría a mejorar ese renglón.

El regreso de los peloteros ligamayoristas a las ligas invernales, en el caso de los dominicanos, boricuas y venezolanos, se ve mucho más difícil conforme pase el tiempo, sobre todo por los millonarios salarios que se están pagando en las Grandes Ligas, que han comprometido mucho más con su franquicia a quienes suscriben estos contratos.

Es por ello que en una de sus últimas reuniones los directivos de la Serie analizaron las posibilidades de que algún equipo de las ligas de Colombia, Nicaragua y Panamá, que también cuentan con béisbol profesional, o de Cuba, engrosara la privilegiada lista.

Pero al final, la conclusión fue la misma que en los últimos años: sólo un equipo cubano podría mantener una calidad competitiva aceptable y, tal vez, el atractivo económico deseado.

El detalle está en que aparentemente las ligas de Colombia y Nicaragua no tienen aún la calidad necesaria y en el caso de Panamá, apenas inician una nueva aventura tras su fracaso intento a inicios del 2000.

No obstante, aquí se presentan otras interrogantes muy interesantes que quizás podrían absolverse con la reunión que tiene previsto realizar en La Habana, el máximo dirigente de la Serie del Caribe, el dominicano Juan Francisco Puello, próximamente.

En la reunión, que aparentemente aún no tiene fecha pero que ha sido anunciada en la propia capital cubana, se podría analizar el regreso de Cuba a la Serie del Caribe después de más de 50 años de ausencia, así como los mecanismos para hacerlo.

Tendría que analizarse, entre otras cosas, si Cuba haría un alto a su torneo nacional, que se desarrolla entre los meses de noviembre, de un año, y de mayo, en el siguiente, para darle paso a un equipo o a una selección, algo que tampoco se ha discutido, para participar en la Serie del Caribe.

Asimismo, plantearse la posibilidad de que la Serie del Caribe cambiara de fecha, algo improbable pero no imposible, mientras los cubanos celebran su torneo.

Es decir que aún hay muchas interrogantes, mientras se decide el destino de la Serie del Caribe, una competencia que se realiza desde los años 40 del siglo pasado y que pelea “como gato boca arriba” para no desaparecer.

viernes, 18 de noviembre de 2011

La pelota profesional cumple su primer mes

El béisbol profesional cumplirá dentro de pocos días un mes de actividad en Panamá. La vuelta a nuestro país de la pelota profesional no ha sido fácil; no obstante, un grupo de entusiastas empresarios, incluyendo al ex grandes ligas Olmedo Sáenz y al aún grandes ligas Carlos Lee, pusieron manos a las obras e hicieron lo que una vez se pensó no sería posible, después de la amarga experiencia de hace diez años.

Los resultados técnicos aparentemente han sido buenos, con la llegada de una pléyade de peloteros extranjeros, la mayoría de ellos de la pelota pequeña de los Estados Unidos, no así los económicos, debido a la apatía de los fanáticos panameños por asistir al estadio.

Al cumplirse un mes de actividad, algunos “expertos” y otros más que todo entusiastas se han puesto a la tarea de analizar las posibles causas de esta apatía, siendo la principal de ellas que ninguno de los equipos representa realmente a alguna de nuestras provincias, factor que ha sido clave en el éxito de los campeonatos nacionales mayores.

Otros aducen que los nombres de los equipos (Roneros, Caballos, Diablicos, Diablos Rojos) no han sido los más aptos para atraer a ese fanático, que si bien es cierto está ávido de ver buen béisbol, también lo es el hecho de que desee “participar” más activamente en cada uno de los encuentros, identificándose con alguna de las novenas participantes.

Lo cierto es que en una aventura tan arriesgada como esta, definitivamente que los resultados exitosos no podrían ser evaluados, a nuestro parecer, en su primer año de trabajo.

Ninguno de los campeonatos nacionales, ni el Mayor ni mucho menos el Juvenil, se afianzaron desde su primera temporada, sobre todo este último que tuvo un gran impulso debido a las transmisiones radiales casi diez años después que fuera iniciado.

Ahora bien, los empresarios del Probeis de hoy contaron desde sus inicios con un handicap importante que no tuvieron los inversionistas del Probeis de ayer, y es el de contar con cuatro estadios para su desarrollo.

La posibilidad de que Panamá fuera el anfitrión del último campeonato mundial de béisbol mayor de la IBAF, celebrado en octubre pasado, abrió las puertas para que se acondicionaran cuatro coliseos de pelota al más alto nivel, principalmente tres de ellos, y hoy se cuente con unas instalaciones apropiadas y aprobadas por la Major League Baseball, lo que posibilita la actuación de peloteros del programa de fincas de esa organización estadounidense.

En el pasado solo se contó con el estadio capitalino Rod Carew y, en un fin de semana, con el Kenny Serracín de la ciudad de David. Hoy, están los coliseos Rico Cedeño, de Chitré; José Remón Cantera, de Aguadulce; y Omar Torrijos, de Veraguas; además del capitalino.

Este hecho indudablemente será una premisa importante para la consolidación del torneo profesional en Panamá, como también lo será las decisiones que se tomen por parte de la Federación Panameña de Béisbol con respecto al campeonato nacional mayor, y la posibilidad de que se cuente o no con peloteros extranjeros, como se ha hecho en los últimos cuatro o cinco años.

Y esto lo señalo porque bien podría darse el hecho de que el torneo nacional mayor, fuera el principio de lo que podría ser la pelota profesional panameña, en una época como la del verano en la que no hay que luchar contra el dios pluvioso para realizar partidos.

Pero a decir verdad, es que hay que dejar que la pelota ruede, porque aún falta mucho camino por recorrer en esta dirección y, según los organizadores, está satisfechos con los resultados obtenidos hasta ahora, aunque definitivamente no en el renglón económico.

martes, 10 de mayo de 2011

El Nacional de Beisbol en su recta final

Los equipos de Los Santos y Bocas del Toro iniciaron el lunes 9 la última fase del campeonato nacional mayor, confirmando el buen momento por el que pasan ambas novenas debido más que nada a las oportunas inversiones que realizaron sus respectivas directivas provinciales. Atrás quedaron el equipo campeón, Panamá Metro, y los de Herrera y Chiriquí, también favoritos para estar en esta fase.

Pero lejos de hablar del torneo que está en sus últimos encuentros, nos queremos referir a la organización de todo un campeonato y lo que tendrá que realizar la junta directiva de la FEDEBEIS, que se estrenó este año en estas lides, para tratar de que el máximo torneo de pelota panameño no se les vaya de la mano y con ello, se desvanezca el éxito que ha tenido en los últimos años, tanto en asistencia como en ingresos por taquillas.

Una de los primeros aspectos será reglamentar el pase de los jugadores, que esta temporada se pasó por alto en una salomónica decisión para no quedar enredados en los cascos de los caballos. Las exigencias y diferencias de los presidentes de ligas en este aspecto era de tal magnitud, que no creo que los directivos del béisbol panameño llegaron a entender alguna vez de lo que se trataba.

El próximo año se entiende que mucho de los peloteros que se fueron de sus respectivas provincias tras lograr una mejor oferta de trabajo en otra provincia, tendrán que volver, a menos que se dicte o se decida otra cosa. En ese renglón están el colonense Earl Agnoly y el capitalino Gilberto Méndez, ambos militando en la novena de Los Santos.

Otro aspecto que tendrá que decidir la dirigencia del béisbol es la estructura del calendario, ya que el de esta temporada comprobó que no dio resultado y que quizás lo más viable es seguir utilizando la fórmula de otros años, cuando al final de la Serie de Cuatro, se realiza una serie particular entre los clasificados.
La fórmula utilizada este año, en el que los cuatro clasificados jugaban entre sí, demostró una vez más que ocurre cuando un equipo clasifica mucho antes que los otros y cuando otro queda rezagado en la primera de cambio: se pierde un gran entusiasmo y con ello una gran fanaticada en los estadios.

Finalmente, otro aspecto que tendrá que analizarse es el calendario de juego porque para algunos fue muy largo y coincidió con la época lluviosa en el país. Lo cierto es que para que el béisbol mejore los peloteros necesitan jugar mucho más de lo que hasta ahora lo hacen. Es decir, los jugadores necesitan más turnos al bate y los lanzadores mucho más episodios.

En ese sentido, sería sensato analizar si será necesario iniciar el torneo mucho antes de lo acostumbrado, es decir en el mes de enero, o realizar otro torneo algunos meses después de realizado el Nacional Mayor, siempre con la intención de mejorar nuestra pelota.

El torneo aún no ha finalizado, pero será necesario que desde ya se empiecen a analizar las situaciones del próximo campeonato. Todo por el bien del béisbol, el deporte número uno de los panameños.

sábado, 23 de abril de 2011

Bruce Chen vuelve por sus fueros

El izquierdo panameño solo quería una oportunidad y tal como lo demostró la pasada con los Reales de Kansas City, hoy se ha erigido en uno de sus más sólidos serpentineros. Es cierto que la temporada apenas acaba de dar inicio, pero creemos que si logra esquivar la lista de lesionados, podría tener otra temporada ganadora como la del 2010, cuando logró 12 victorias, la mayor cantidad para un lanzador de ese equipo.


Chen ha logrado una seguidilla de tres victorias consecutivas y hubieran podido ser cuatro sino malogra su primera presentación. Lo cierto es que el izquierdo capitalino está resultando toda una garantía para su equipo, algo que aún no han podido decir serpentineros de mayor relevancia y millonarios, como es el caso del izquierdo de los Yanquis, CC Sabathia, que no lograba aún su primera victoria en momentos en que escribíamos este artículo.


Ahora bien, a todos los panameños nos gustaría que Chen estuviera no solamente en un equipo más competitivo sino también más contundente, que le garantizaran un mayor apoyo ofensivo y no solo tuviera que depender de su trabajo monticular.

Y es que el Kansas City es uno de los equipos de la Gran Carpa con presupuestos muy pequeños, por lo que si llegan a tener peloteros de envergaduras son de su propias fincas y una vez cumplen los años para estar en el mercado de agentes libres, buscan senderos mucho más amplios.


Sin embargo, debemos estar claros que Kansas City fue el equipo que le dio la oportunidad al panameño, no fueron los Medias Rojas, Baltimore o Atlanta con mayores créditos que los Reales y que una vez contaron con los servicios de Chen, pero no quedaron convencidos.


Así es que es necesario hacer de tripas corazones y elevar una plegaria cada vez que Chen va al montículo para que cumpla con las expectativas del equipo.


Hasta el martes 19 tenía marca de 3-0 en 2011, pero de 7-0 desde la pasada temporada, una actuación que dice mucho del empeño que ha puesto el panameño para mantenerse en las grandes ligas.

miércoles, 13 de abril de 2011

Barry Bonds: culpable

Barry Bonds se forjó una carrera que lo convirtió en uno de los peloteros más famosos de los últimos 15 años en el béisbol de las Grandes Ligas, pero para ello jugó sucio, de espaldas a los mejores intereses de este deporte y por ello hoy podría convertirse en uno de los reos más famosos de los Estados Unidos.

Hoy un jurado lo declaró culpable de mentirle al Congreso estadounidense de que usó esteroides anabólicos y por ello podría ir a la cárcel, aunque aún habrá que esperar algunas semanas para que se dicte sentencia, que quizás también lo podría poner en libertad, ya que el jurado no pudo ponerse de acuerdo en otras tres acusaciones similares.

Pero lo acontecido y tal como le ocurrió en su momento al dominicano Manny Ramírez, son situaciones concluyentes que lo mantendrán marginado, tal vez de por vida, del deporte que lo hizo famoso y lo deje excluido del Salón de la Fama a pesar de que entre sus hazañas está el ser el mayor jonronero en la historia de las Grandes Ligas. Una hazaña de que si bien se hablará de ello habrá que ponerle un asterisco, al comprobarse en el juicio de que recibió "una ayudita" para lograrlos, en detrimento de sus otros compañeros que si cumplieron con las reglamentaciones para alcanzar objetivos similares. Un somero ejemplo de la reacción de las Grandes Ligas frente a tamaño engaño fue el que tuvo la franquicia de los Gigantes de San Francisco, donde Bonds alcanzó sus mayores éxitos, que no bien se anunció un seguimiento de sus acciones por la justicia estadounidense decidió poner fin a su relación con el pelotero una vez culminó su contrato. Fue un trago amargo para quien fuera considerado uno de los fenómenos más grandes de las últimas décadas del siglo XX, ya que públicamente nunca justificó la acción de su equipo, aunque en el fondo estuviera claro del porqué de esta acción. Atrás quedaron los momentos de gloria, los gratos momentos que vivió el béisbol por las hazañas de Bonds, pero está claro de que es necesario ponerle fin a esta situación en la que han estado involucrados, además jugadores reconocidos como Sammy Sossa, Jason Giambi, Mike McGwire y el propio Ramírez, así como otros de segundo nivel. Si bien para algunos las investigaciones de las autoridades de EE.UU. se convirtió en una cacería de brujas, para otros fue necesaria esta acción para limpiar al béisbol de este manto negro que lo rodeaba.